jueves, 30 de abril de 2009

El entierro del Tio Feligrés.

el Tío Feligrés, murió hace lo menos 50 años.

Vivía en la sierra de Cazorla, en una altiplanicie que se encuentra a 2000m de altitud, a esta zona se le llaman, los campos de Hernan Peréa, de modo que los inviernos son muy fríos y la nieve no se quita hasta la primavera.

En un cortijo de"La Pinarilla", vivía el Tío Feligrés, era viejo muy viejo mas de ochenta años, vivía tanto en invierno como en verano, en el mismo cortijo que sus padres, donde ahora vivía también con su mujer, sus hijos, sus nueras, sus yernos y sus nietos, vivían del campo y la ganadería.

Pues una tarde, ya muy entrada la tarde y con mucha nieve y una niebla muy espesa, salió el Tío Feligrés en busca de una yegua que andaba retozona, le dio que hacer para pillarla y al oscurecer volvió ella sola.
Al ver que no venia el Tío Feligrés, la familia salió a buscarle y echaron voces y anduvieron buscándole hasta que se echó la noche cerrada y la niebla se espesó.


Encendieron una fogata grande para que el viejo la viera, soltaron los perros y volvieron sin el.
Y como comenzó a nevar más, sobre los dos metros de nieve que ya había, todos sabían sin decirlo, que estaba muerto.

Y muerto lo encontraron a la mañana siguiente, lo llevaron a casa, lo lavaron, lo amortajaron con su mejor ropa y lo pusieron sobre la mesa de la sala y lo estuvieron velando.

Afuera no paraba de nevar, y pasaron los días y se fueron acostumbrando a ver al difunto allí en la sala, ya habían gastado todo el llanto en el y habían podido decir mil veces todo lo que se podía decir de el, no era posible llevarlo a Santiago de la Espada que había 20km a enterrarlo por la cantidad de nieve caída y por caer.
De manera que los nietos pequeños empezaron a jugar al lado del muerto, empezaban a jugar a entierros y a muertos, al principio los mayores les regañaban, pero con el tiempo se fueron acostumbrando.

Pasó una semana tras otra, y el Tío Feligrés allí seguía, como si hiciera media hora que se había muerto, pues en la sala con la ventana entreabierta, aquello era una nevera y ni olía mal ni nada.
Un día, unos de los yernos sacó la baraja y se pusieron a jugar al truque, ningún daño le iba a hacer al muerto!.

Pasó la navidad y por reyes uno de los hijos dijo que sería buena idea llevar al difunto a una camareta afuera de la casa a unos 20m y ponerlo allí hasta que pudieran llevarlo a enterrar.
Y los vivos siguieron jugando al truque y metiendo leños en la candela, ya nadie hablaba del muerto, por que todo lo que se podía decir estaba dicho.

Por fin llegó la primavera y pudieron mandar recado a Santiago la Espada de lo que había pasado y como la muerte no había sido natural, mandó el juez que lo dejaran quieto hasta que fueran ellos a levantar el cadáver.
Pasaron los días y se presentó en el cortijo el Juzgado y la Iglesia y los pillaron a todos jugando a las cartas. Fueron a ver el cadáver y encontraron que los gatos le habían roído la cara, al verlo el juez torció el hozico y quería llevarlos a todos a la cárcel por abandono del cadáver, pero el cura que finalmente sabia que eran buenas personas convenció al juez. El juez ordenó buscar los gatos, que eran cuatro o cinco y como habían comido del muerto, mandó que los mataran y los llevaran a Santiago para enterrarlos junto al difunto.

Y resultó un entierro muy sonado, que iba el Tío Feligrés en su caja de pino pintada de negro, y detrás, un cajoncete con los cinco gatos que habían comido de el.
No he encontrado nada de música que acompañe a este relato, así es que ahí dejo caer una.




9 comentarios:

HYDRO dijo...

Bien no sé si es real, a mí me lo parece(bien contado está.)Casos así se ha visto. FELICIDADES POR EL RELATO.bESO.

leticia dijo...

Me gustó el relato, y no tengo dudas que haya sido real. Estas cosas pasaban de ese modo en aquéllos tiempos y en esas lejanías.
La música, genial! Qué bien queda ese violín!
Un enorme beso.

carlota. dijo...

Esas cosas pasaban , y te diré más , yo tendría unos 17 o 18 no recuerdo (una estan vieja ya ...)en la calle donde yo vivía se murió una mujer y no nos enteramos ,creía la gente que se había ido con la hija al apartamento de la playa y cuando vino la hija a las dos semanas , la encontro roida también por los gaticos , angelitos no tenían comida y se la iban zampando ...


Un besote .

mariajose dijo...

es una historia real, incluso la gente mayor de la zona la recuerda por que ha ido pasando de boca en boca, hombre! mas o menos esta historia tiene un final y un principio aceptable, lo que me parece una pena es la historia de carlota, que la pobre mujer murió sola.
en fin son cosas que pasan
bsos

Arwen dijo...

Muy buena historia Mª Jose...me ha gustado conocer las constumbres que tenian antes es muy curioso como lo hacian, besitos y no nos dejes tanto tiempo...

Outsider dijo...

Una pena de gatos... parece un guión de corto...

RAMON dijo...

Mª JOSE MUY BONITO TU RELATO,ME GUSTARIA SABER DE DONDE LO SACASTE,Y SOLO HACER UN COMENTARIO A TODO AQUEL QUE LE QUEDE LA DUDA SI EL RELATO ES CIERTO SOLO DECIR QUE SI FUE CIERTO PUES ESE RELATO ME LO CONTO A MI MI VISABUELO QUE FUE EL QUE LO SACO A LA LUZ.EL TIO ALEJO FERNANDEZ. SALUDOS

mariajose dijo...

hola ramon
claro que es real
te digo el libro y si puedes compratelo por que es fantástico, yo lo compré en uno de los viajes a carzorla
el libro es
NARRACIONES DE CAZA MAYOR, EN LAS SIERRAS DE CAZORLA, SEGURA Y LAS VILLAS
el autor es juan luis gonzales ripoll
de la editorial el olivo
.........
mira otro que compré que es tambien muy interesante... trata de las personas que ocuparon por primera vez las sierras de cazorla, los llamaban los hornilleros,
ya sabrás por que!
el libro se llama LOS HORNILLEROS, del mismo autor y misma editoria..
bueno cuando los tengas y los leas me cuentas... saludos

RAMON dijo...

HOLA Mª JOSE AL IGUAL NO ME EXPRESE BIEN. YO EN MI COMENTARIO LO QUE QUISE DEJAR CLARO ES QUE LA NARRACION DE EL TIO FELIGRES ES VERIDICA, PUES SI TIENES A MANO EL LIBRO DE NARRACIONES DE CAZA MAYOR, EL QUE NARRA EL ENTIERRO ES ALEJO FERNANDEZ, PUES BIEN ESTE GRAN HOMBRE ERA MI VISABUELO EL CUAL YO TUVE EL PRIVILEGIO DE CONOCER. SALUDOS